El problema
Estaba harto de los monopolios que tenemos hoy en día, donde tenemos que jugar bajo sus reglas mientras ellos ganan dinero a costa de vender nuestros datos, comprometiendo nuestra seguridad.
Busqué alternativas, pero a la mínima tienes que pagar. Así que pensé ¿por qué no hago mi propio servicio? Me puse manos a la obra para tener mi propio correo, bajo mis normas, sin límites.
Las decisiones
Lo primero era ver qué mail server podía usar. Leí sobre Mailcow, pero vi que Stalwart estaba empezando a asomar en serio, y está escrito en Rust, lo que lo hace mucho más ligero. Aposté por el proyecto nuevo y me lancé con Stalwart.
Después me di cuenta de que hacía falta un “visor” para los correos. Descubrí Bulwark, hecho justamente para trabajar junto a Stalwart. No lo dudé.

Luego tocaba la landing page, donde los usuarios pudieran ver de qué iba el servicio y crearse una cuenta. Tuve que investigar cómo usar la API de Stalwart, que funciona con JMAP. Así conseguí que, desde la landing, los usuarios pudieran crear su cuenta de correo e iniciar sesión en Bulwark para empezar a usarlo directamente.

Todo corre en contenedores Docker, con un script diario que manda una copia de seguridad de todos los datos. Si algo se rompe, solo hace falta transferir los datos y volver a lanzar el contenedor no tardaría más de 5 minutos.
El resultado
Ahora mismo Nivis es funcional. Lo uso yo y algunos amigos no busco que sea algo famoso, no busco beneficio. Quiero plantar cara al mundo y demostrar que sí se pueden hacer cosas sin necesidad de aprovecharse de los usuarios. Aquí el producto es gratis, y tú no eres el producto.